Quieres conocer uno de Los Secretos de la Felicidad mejor guardados?

A lo largo de mi vida he establecido muchas metas, de todo tipo: materiales, intelectuales, sociales, espirituales, relacionales, físicas, etc. Muchas las he logrado, muchas no «AUN» y pongo «AUN» en mayúsculas porque esa palabra es parte medular de lo que quiero hablarte.

Tendemos a pensar que nuestros logros son solo nuestros y posiblemente el lograr ciertas cosas te ha costado un gran esfuerzo y sacrificio. Sin embargo debes saber que no lo has hecho solo, existe una fuente de donde emana todo, que en conexión con nosotros alcanza esos logros que tanto nos enorgullecen y a la cual no le damos crédito.

Creemos que haber logrado tal o cual cosa es nuestro gran mérito, pero cuando recordamos las metas que aún no hemos logrado optamos por buscar factores externos como la causa de no lograr los resultados deseados, siendo que es un efecto causado por lo que tenemos en nuestro interior.

Podemos obsesionarnos por alcanzar metas o con el éxito mismo, hemos aprendido que somos lo que tenemos y/logramos, el no alcanzarlo nos hace sentir frustrados, fracasados y que no somos suficientemente buenos. Frenéticamente «perseguimos» las metas, nos afanamos tal vez demasiado, podemos incluso descuidar lo verdaderamente importante -familia, amigos, crecimiento personal y espiritual, etc.- y en la gran mayoría de los casos para qué?  Para darte cuenta que has invertido una gran cantidad de tiempo persiguiendo una «falsa felicidad».

Como sucede en «El Alquimista» de Paolo Coelho donde Santiago busca con gran determinación el tesoro de sus sueños y hace muchos sacrificios, abandona su casa, pierde todo, se angustia, duda, en ocasiones se arrepiente y todo lo vivido le enseñó una gran lección al darse cuenta que el tesoro de sus sueños estaba frente a sus ojos en el momento de iniciar su loca aventura. Con esto no quiero decir que no es bueno tener sueños, por supuesto que no es así, tener sueños es el motor de la vida. Desapegarte del resultado es a lo que me refiero, hacer un lado el ego y rendirte, cuando haces esto, ocurren milagros.

No puedo dejar de hacer una analogía de esta situación con lo que vivimos los «locos soñadores», pues en el afán de lograr nuestros sueños dejamos de lado los verdaderos tesoros que tenemos frente a nuestros ojos  y perdemos nuestra vida en equilibrio.

Ahí es donde cabe la Flexibilidad, el Universo/Dios sabe lo que deseas en lo más profundo de tu alma, porque el está en tu interior, sin embargo tal vez lo que queremos no es precisamente lo mejor para nosotros o no es el momento indicado, pero le pedimos a Dios casi como dándole instrucciones de como deben ser las cosas.

Aprendamos a ser Flexibles, si no hemos alcanzado lo que hemos soñado es por alguna razón, de lo malo que eso puede parecerte  va a surgir algo bueno que te puede llevar por el camino que sueñas o tal vez por uno mejor que ni siquiera habías imaginado.

La claridad de lo que sueñas es muy importante, la acción si locura frenética es fundamental, pero soltar el resultado es vital, porque estás confiando en el Universo/Dios y eso te da verdadera Paz Interior, porque tienes la certeza que no los estás haciendo solo.

Ser flexible y no apegarte a nada es uno de los grandes Secretos de la Felicidad.

Aprende a poner los resultados en manos del Universo/Dios.

Con todo mi cariño

Sandra Peniche