
Sandra Peniche no encontró su despertar espiritual en la cima de una montaña ni meditando frente a una cascada. Lo encontró entre el tráfico, el ruido y el caos de una ciudad de millones de habitantes. Y fue ahí donde descubrió una verdad que transformó su vida para siempre:
No necesitas escapar de tu realidad para transformarla. Necesitas cambiar la forma en que la miras.
Desde entonces ha dedicado más de dos décadas a estudiar manifestación consciente, expansión de la conciencia y herramientas que permiten transformar la experiencia humana desde su origen: la mirada.
